PALACIO DE
LAREDO ( MUSEO CISNERIANO )
Cualquier
visitante con ánimo de conocer esta histórica
ciudad del noroeste de Madrid que llegue en tren y haga su bajada en el apeadero de Alcalá
de Henares debería tomar la "Calle de la Estación " para llegar hasta la glorieta que se cruza con la Vía Complutense y
que nos lleva hasta la misma puerta de la Facultad de Derecho de la Universidad
Complutense, para así comenzar la visita al casco histórico desde la Calle
libreros. Pero antes de llegar a este lugar deberíamos de poner nuestros ojos
en la "Calle de la Estación" mas
concretamente en el numeró 10, donde se encuentra el palacio de Laredo, que en la actualidad alberga el museo Cisneriano y que administra la Universidad de Alcalá.
Es una construcción
que nos sorprende por estar incrustado en un entorno donde la construcción
moderna de viviendas se apodera de esta zona sin que podamos imaginar que pueda
existir un edificio tan hermoso y singular. Para saber un poquito más
de esta singular construcción que alterna diferentes estilos en su construcción dejo estos apuntes para que os podáis hacer una idea de quien, porque y para
quien se construyo este Palacio de Laredo.
El Palacio de Laredo es el más caprichoso de todos los monumentos con los que cuenta Alcalá de Henares. El Palacio de Laredo o Quinta La Gloria fue construido por su propietario Manuel Laredo y Ordoño Arquitecto, pintor y dibujante, que además de miembro de la Academia de las Artes de San Fernando, fue alcalde de la ciudad entre 1891 y 1893. En principio, ésta iba a ser su residencia. Estilísticamente, su autor trató de hacer una 'obra total' en la que se combinaran elementos de todos los estilos arquitectónicos.
Entre los años 1881 y 1884 para albergar su Casa-Estudio. Eran los tiempos en
que el Alhambrismo y la recreación de ambientes
exóticos en general se puso de moda entre los nobles y clases más pudientes,
como ya hemos contado cuando hablamos del Salón Árabe del Palacio del Marqués
de Salamanca en Vista Alegre, y recordamos los escasos ejemplos de este estilo
que perviven en la Comunidad de Madrid, entre los que se encuentra este bello
palacete. Sobre la base del neomudéjar se alternan elementos góticos,
renacentistas, pompeyanos y modernistas en una multiplicidad de ambientes,
terrazas, jardines, salitas, torres, miradores y ventanas.
A los elementos de diseño creados se suman piezas arqueológicas originales
de diversa procedencia: bóvedas y columnas del Castillo de Santorcaz,
artesonados y cupulines del Palacio de los Condes de Tendilla de Guadalajara,
columnas del jardín de la Penitenciaria de Jesuitas de Monte Loranca y azulejos
hispano-árabes procedentes del Palacio de Pedro I el Cruel (Jaén) y de Toledo.
La fachada principal, tiene un esbelto templete en la esquina izquierda
en el que, sobre cuatro columnas nazaritas, se levantan arcos de yeserías y un
cupulín con escamas.
En la esquina con el paseo de la Estación se alza el minarete, cubierto
con otro cupulín de escamas, marcando el contrapunto a la mole del cuerpo
central del palacio y estilizando la perspectiva del conjunto.
A sus lados se colocan garitas y miradores decorados con celosías moriscas.
Rodeando el edificio aparecen terrazas, ventanales geminados, escaleras,
columnas, y la constante presencia del cuerpo central, rodeado de ventanales
trilobulados y torretas en las esquinas.
En el interior se encuentran salas inspiradas en la Alhambra, con
techos cubiertos por artesonados, yeserías y azulejos en los muros. Otras están
pintadas al fresco con motivos platerescos y pompeyanos imitando
arquitecturas o se recubren con telas o papeles pintados. Los ventanales
siempre se cierran con polícromas vidrieras. La constante yuxtaposición
de estancias y galerías se anima mediante escaleras, miradores, porches y
puertas ocultas.
Espero que con esta entrada os apetezca conocer este pedacito de la bella ciudad de
Alcalá de Henares.
Un saludo.





Interesantísima esta entrada y unas fotos muy bonitas. No conozco bien Alcalá de Henares, pero tengo la sensación de que no es un sitio muy conocido y por lo que cuentas, merece mucho la pena visitar. Gracias por el aporte. Saludos!!!
ResponderEliminarEs un sitio que se suele pasar por alto, pues esta fuera del casco histórico, pero merece la pena visitarlo, pues aunque no es una construcción tan antigua es un edificio muy bello , quizás un poco recargado, pero conjuga diferentes estilos arquitectónicos y eso le hace muy singular, hay que verlo en persona para comprender su singularidad. Gracias por el comentario. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias por esta entrada y por darnos a conocer estos rincones desconcidos de una ciudad con tanta historia y tan ilustre, como es el Palacio de Laredo. Cuando visite esta ciudad, sin duda iré a este palacio. Te animo a que sigas ilustrando tu blog con entradas tan estupendas como ésta.
ResponderEliminarSaludos